Una agencia internacional de servicios lingüísticos colaboraba con una consultora de comunicación con sede en España para monitorizar el impacto social y mediático de un acontecimiento político y jurídico de gran relevancia.
El objetivo era analizar, a través de herramientas de escucha social, las conversaciones digitales generadas durante un periodo de tres meses.
Elaborar informes diarios (hasta 4 veces por semana) con conclusiones objetivas y redactadas en inglés, a partir de datos recogidos en redes sociales, medios digitales y otros canales relevantes.
Respetar un formato preestablecido, redactado en Word, con un límite de 1000 palabras por entrega.
Gestionar entregas en tiempo récord: los datos estaban disponibles a mediodía y el informe debía estar listo antes de las 16:00h.
Adaptarse a la variabilidad del volumen de datos según la evolución del tema tratado y mantener la calidad editorial independientemente de la cantidad de insumos.
Como redactor bilingüe con experiencia en análisis de datos y comunicación institucional, asumí la responsabilidad de:
Todos los informes se entregaron puntualmente y dentro de los parámetros de calidad exigidos, incluso en jornadas de alta carga informativa.
El cliente final valoró la claridad, agilidad y fiabilidad de los informes en inglés como herramienta estratégica de análisis.
La flexibilidad y la rapidez de respuesta facilitaron una colaboración fluida durante las semanas de mayor sensibilidad mediática y política.
El éxito del proyecto abrió la puerta a futuras colaboraciones similares en contextos de monitoreo social, político o institucional.